Llevábamos tres viajes a Barcelona y nunca habíamos llegado al Laberint d'Horta. El guía nos explicó toda la historia del Marqués de Llupià y la iconografía de las esculturas — algo que jamás habríamos descubierto solos.
Recorrido guiado por el Laberint d'Horta: el laberinto de cipreses trazado en 1791 por el Marqués de Llupià, las terrazas neoclásicas con esculturas mitológicas, el canal veneciano, la gruta de la ninfa Egeria y los jardines románticos del siglo XIX. Visita con guía turístico oficial.
El Laberint d’Horta es el jardín público más antiguo que se conserva en Barcelona. Lo mandó construir Joan Antoni Desvalls i d’Ardena, primer Marqués de Llupià, en 1791, en una finca de la sierra de Collserola que su familia había adquirido en el siglo XVI. Las obras de la primera fase terminaron en 1808, justo cuando Napoleón entraba en España. El jardín sobrevivió a las guerras, a las desamortizaciones y a la especulación urbanística del siglo XX gracias a su declaración como Bien de Interés Cultural, y desde 1971 pertenece al Ayuntamiento de Barcelona. Es, además, el único laberinto vegetal de la ciudad y uno de los pocos de estas características y antigüedad que quedan en España.
El diseño original sigue los cánones del jardín neoclásico italiano: geometría rigurosa, terrazas escalonadas, senderos de ciprés recortado, esculturas mitológicas y una arquitectura vegetal que pretende demostrar el dominio de la razón sobre la naturaleza. El laberinto de cipreses —construido con Cupressus sempervirens , la especie que aparece en los jardines mediterráneos desde la antigüedad— ocupa el nivel inferior del conjunto y es el eje visual y simbólico de todo el recorrido. A partir del siglo XIX, el tercer Marqués de Llupià amplió el jardín con elementos románticos —la gruta artificial, el canal veneciano, el jardín de los poetas— que conviven con el rigor neoclásico original en una mezcla poco habitual en Barcelona.
En 3 horas el recorrido sigue la lógica del jardín de arriba abajo: historia del Marqués de Llupià, iconografía de las esculturas, las dos fases constructivas y la restauración en curso del laberinto de cipreses.
El recorrido comienza en la entrada principal del parque, en el Passeig dels Castanyers. A partir de ahí, el itinerario desciende por los tres niveles del jardín siguiendo la secuencia original del proyecto neoclásico:
La entrada al jardín se articula alrededor de un pórtico de columnas dóricas que marca el límite entre el mundo ordinario y el jardín como espacio de representación. El guía contextualiza la figura de Joan Antoni Desvalls, su formación en Italia y el modelo de los jardines vénetos que tomó como referencia para diseñar la finca.
El jardín se organiza en tres niveles conectados por escalinatas de piedra. En las balaustradas y los pedestales de cada terraza hay esculturas de mármol —la mayoría copias decimonónicas de originales griegos y romanos— que representan a Ariadna, Eros, Dioniso y las Musas. El guía identifica cada figura y explica la intención iconográfica del conjunto: el jardín como alegoría del triunfo del amor sobre el laberinto de la vida.
El núcleo del jardín y el elemento que le da nombre. Un kilómetro y medio de caminos trazados con setos de ciprés Cupressus sempervirens , dispuestos en espiral alrededor de una plataforma central donde hay una escultura de Eros. La convención del laberinto dicta que solo quien llega al centro ha encontrado el amor; quien no logra salir, queda atrapado para siempre. Durante las obras de restauración (2025–2026), se están plantando 2.211 nuevos cipreses con una altura de entre 150 y 175 centímetros, y renovando todo el sistema de riego. El guía explica la restauración y lo que recuperará el laberinto cuando esté terminado.
El canal de agua que recorre el perímetro inferior del jardín es un añadido romántico del tercer Marqués, a mediados del siglo XIX. Junto al canal hay una gruta artificial construida con toba volcánica, en cuyo interior hay una escultura de la ninfa Egeria —la figura mitológica que aconsejaba al rey Numa Pompilio en la antigua Roma. El contraste entre la frialdad geométrica neoclásica y la artificialidad pintoresca romántica es uno de los aspectos más singulares del Laberint d’Horta.
La parte más alta del conjunto, ampliada durante el siglo XIX con un diseño de jardín paisajístico de influencia inglesa: senderos sinuosos, vegetación irregular, estanques y una colección de bustos de poetas catalanes —Jacint Verdaguer, Joan Maragall, Àngel Guimerà— que convierten este nivel en un panteón vegetal de la cultura catalana del Romanticismo.
La masía original del siglo XVI fue reformada en el XIX para convertirse en palacete neoclásico. El edificio no está abierto al público, pero el guía explica su historia, el papel de la familia Desvalls en la historia política catalana del siglo XIX y el proceso por el que la finca pasó de manos privadas al Ayuntamiento de Barcelona en 1971.
INCLUIDO
NO INCLUIDO
El precio es por grupo, no por persona. El total se reparte entre todos los participantes. Cuantas más personas, menor es el coste por cabeza.
| Personas | Total | Por persona |
|---|---|---|
| 1 persona | 199€ | 199€ / persona |
| 2 personas | 178€ | 89€ / persona |
| 3 personas | 267€ | 89€ / persona |
| 4 personas o más | — | 70€ / persona |
| Personas | Total | Por persona |
|---|---|---|
| 1 persona | 330€ | 330€ / persona |
| 2 personas | 300€ | 150€ / persona |
| 3 personas | 330€ | 110€ / persona |
| 4 personas o más | — | 90€ / persona |
* Niños (de 0 a 11 años): gratis. La entrada al Laberint d’Horta está incluida en el precio del tour. Sin cargos ocultos ni recargos de reserva.
El tour privado por el Laberint d’Horta es uno de los recorridos más demandados fuera del circuito turístico habitual — reservad con margen si llegáis en temporada alta.
* La sesión de mañana es la más recomendada: el parque recibe menos visitantes en las primeras horas y la luz entre los cipreses es especialmente buena para quienes quieren fotografiar el recorrido. Reservad con un mínimo de 7 días de antelación para garantizar la asignación del guía.
Vuestro guía os estará esperando en la salida del metro Mundet (línea 3, verde), junto a la escalera de acceso a la calle. Desde ahí camináis juntos hasta la entrada del parque, a unos 10 minutos a pie. Tras la reserva os facilitaremos el número de teléfono del guía para que podáis encontraros fácilmente.
Cancelación gratuita disponible
Podéis cancelar sin coste hasta 48 horas antes de la hora de inicio del tour. Las cancelaciones realizadas con menos de 48 horas de antelación o las no presentaciones no serán reembolsadas.
Las obras comenzaron en marzo de 2025 y llevan más de un año en curso, con el laberinto de cipreses cerrado al público. La reapertura definitiva depende además de un período adicional de cierre para que la vegetación arraigue correctamente, por lo que la fecha aún no está confirmada. El resto del parque —terrazas, canal veneciano, jardín romántico, palacete Desvalls— está abierto y accesible con normalidad. En cuanto el Ayuntamiento confirme la reapertura, lo actualizaremos aquí y os informaremos si tenéis una reserva en curso.
Con el laberinto cerrado, el parque pierde su elemento más singular. El resto del recinto —las terrazas neoclásicas, el canal veneciano, la gruta de Egeria— tiene interés, pero el recorrido queda incompleto respecto a lo que será cuando reabra. Si tenéis flexibilidad de fechas, la recomendación honesta es esperar a que la restauración termine: el laberinto de cipreses recién plantado, con la vegetación en su sitio, es lo que hace único a este parque. Mientras tanto, si queréis un recorrido por Barcelona alejado del circuito habitual, el Tour privado por el barrio de Gràcia o el Tour privado por el Poble Sec son buenas alternativas con un perfil de visitante similar.
La forma más directa es en metro: línea 3 (verde), parada Mundet. Desde la salida hay unos 10 minutos a pie hasta la entrada del parque por el Passeig dels Castanyers. No hay aparcamiento en el recinto; si venís en coche, la zona de aparcamiento más próxima está en el Velódromo de Horta, a unos 5 minutos a pie.
Sí, especialmente para niños a partir de 5–6 años. El laberinto vegetal —cuando está abierto— funciona como un juego en sí mismo. Durante las obras, el recorrido por las terrazas, las esculturas y la gruta mantiene el interés visual. Los menores de 12 años no pagan entrada. El terreno tiene escalinatas entre los tres niveles del jardín, por lo que el recorrido completo no es apto para carritos de bebé. Indicadnos la edad de los niños al reservar.
Por su ubicación —en el extremo norte de la ciudad, en el barrio de Horta— este tour funciona mejor como actividad independiente que como combinación en el mismo día con tours del centro. La combinación más lógica es hacerlo un día distinto al tour del Barrio Gótico o al de Gràcia, que son los recorridos más cercanos geográficamente. Si queréis un día completo en la zona norte, podemos diseñar un itinerario personalizado que combine el Laberint d’Horta con el Tibidabo o el parque de la Creueta del Coll.
Llevábamos tres viajes a Barcelona y nunca habíamos llegado al Laberint d'Horta. El guía nos explicó toda la historia del Marqués de Llupià y la iconografía de las esculturas — algo que jamás habríamos descubierto solos.
La gruta de la ninfa Egeria y el canal veneciano son increíbles. No tenía ni idea de que existían. El guía conocía cada rincón del parque con una precisión que no he visto en ningún otro tour.
We came with our two kids — 7 and 10 — and they loved every minute. The labyrinth was their favorite part. The guide kept them engaged the whole time with the mythology behind the sculptures.
Completamente diferente a cualquier otro tour que hemos hecho en Barcelona. Sin multitudes, sin ruido de ciudad. El jardín romántico del siglo XIX es una joya. Volvería solo para pasear por allí.
Si tienes alguna duda o necesidad especial antes de reservar, escríbenos — respondemos en menos de 24 horas.